Nueve de cada diez estudiantes de posgrado en el Perú trabajan. Especialistas de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental explican qué necesita un profesional para llevar su experiencia al aula.
Lima, octubre de 2026.– Nueve de cada diez estudiantes de posgrado en el Perú trabajan mientras estudian, según el documento de CAPPES y British Council sobre calidad universitaria, que recoge información de la ENAHO. Para un profesional que desea enseñar a otros profesionales, este perfil plantea un desafío: aprovechar la experiencia de sus estudiantes y comprobar que pueden sustentar sus decisiones, incluso cuando utilizan inteligencia artificial.
Las maestrías concentran más del 70% de la matrícula de posgrado, según un análisis de CAPPES con datos de 2020–2024, difundido por Gestión. La publicación señala que combinar trabajo y estudios limita el tiempo para investigar y podría orientar la demanda hacia programas flexibles y relacionados con necesidades laborales inmediatas. Quien enseña debe considerar esas expectativas al preparar sus clases.

Para Miguel Gallegos de San Vicente, director del Área de Psicología de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental, el punto de partida es reconocer que los estudiantes llegan con conocimientos, destrezas y criterio propio. Por ello, propone actividades prácticas que permitan confrontar su experiencia con otras perspectivas y discutir problemas de su especialidad.
“El dominio de un área de conocimiento solo es un requisito inicial”, sostiene. El trabajo del docente consiste en conducir el debate, cuestionar supuestos y ayudar a conectar lo aprendido con las decisiones que los participantes enfrentan en su ejercicio profesional.
La IA añade una dificultad: cómo comprobar que existe aprendizaje propio. Gallegos propone que los estudiantes diseñen experimentos para poner a prueba la herramienta y discutan si sus resultados son útiles o aplicables a casos reales. Su planteamiento permite evaluar cómo examinan una respuesta y qué argumentos utilizan para aceptarla o cuestionarla.

Ese ejercicio también exige preparación de quien enseña. Magin Viviano Bustinza, director del Área de Gestión Humana de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental, destaca que compartir experiencia obliga a ordenar lo aprendido, revisarlo y actualizarlo. A ello se suman la preparación rigurosa de cada sesión y la disposición para aprender de los estudiantes.
«Los estudiantes aprenden tanto de lo que el docente enseña como de la forma en que actúa, cumple su palabra y trata a los demás», afirma. Desde su perspectiva, la integridad, el respeto y la coherencia también forman parte de lo que se transmite en el aula.
La preparación pedagógica y la investigación tienen, por tanto, un lugar en este proceso. La Escuela de Posgrado aborda estas dimensiones en sus maestrías, incluidas la Maestría en Educación con mención en Docencia en Educación Superior y la Maestría en Investigación y Publicación Científica. La primera trabaja la enseñanza, la evaluación y el uso de tecnologías educativas; la segunda desarrolla capacidades para analizar información y comunicar hallazgos, e incorpora el uso de la IA en la investigación.
Las reflexiones de ambos especialistas se comparten como antesala del Día del Docente, organizado por la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental el 24 de octubre.
Acerca de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental
La Escuela de Posgrado de la Universidad Continental desarrolla doctorados, maestrías, segundas especialidades y programas de formación especializada para profesionales de los sectores público y privado.
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